Hace 3 años me descubrieron un melanoma en la espalda. Todo partió con un simple lunar chico, negro, insignificante y más encima no me picaba.
Estábamos en enero del 2009, todos mis amigos estaban de vacaciones y mi familia repartida también en distintos lugares, como siempre, disfrutando de otro verano de sol, playa, lago, comida, risas, juegos y salidas.
Hace tiempo que no controlaba mis lunares y, todavía no se porqué, mi mamá quiso que me fuera a ver.
" Este lunar que tienes en la espalda te lo deberías haber sacado hace tiempo", me dijo el doctor que me veía por primera vez en su vida.
Un martes sacó mi lunar. Yo al principio pensaba que era normal, que a todo el mundo le sacaban lunares y que, a lo más, me iban a tener que ampliar un poco más los márgenes de la cicatriz si es que la biopsia no salía buena. Me acuerdo patente cuando el viernes 9 de enero del 2009 fui a las 6 de la tarde a buscar el resultado de la biopsia con mi mamá y mi hermana chica. En ese entonces, mi pololo (actual marido) me llamaba por teléfono, mientras yo esperaba que me atendieran, para decirme que ese mismo día nos íbamos a la playa a la casa de un amigo todo el fin de semana. Yo le dije que tenía un mal presentimiento, lo intuí no se porqué.
"Ximena, toma asiento. Te cuento que el resultado de la biopsia no fue bueno... tienes un melanoma insitus que está situado en el bla bla bla bla bla bla... "¿Qué????? ¿Que significa eso?¿Puede ser un poco más claro? "Tienes Cáncer a la piel, tienes que pedir una hora lo antes posible con un oncólogo para que evalúe tu caso". ¿Tengo Cáncer? ¿Estoy soñando? ¡La gente se muere de cáncer! ¿Me voy a morir?.
Tuve que esperar hasta el lunes para que un oncólogo me viera. Fue el peor fin de semana de mi vida, sentía que estaba como desdoblada, que lo real era irreal, sentí pánico, ganas de salir de mi cuerpo y ser otra persona. No sé como pude dormir.
A partir del lunes 12 de Enero del 2009 mi vida cambió completamente.
Gracias a Dios y a las ganas que tengo de vivir es que me sané 100% y más. Aprendí que uno mismo atrae lo malo a su vida y que nunca hay que esperar que las cosas pasen, sino hay que hacer que pasen.
Me mentalicé en mejorarme, además aprendí que para que el cuerpo esté bien la mente y el alma deben estar equilibrados.
Me di cuenta que el cuerpo es la protección del alma y que la mente es amiga de los dos.
Tengo muchos lunares. Mi dermatólogo Francis Palisson me dice lunática, y fue él quién me enseño los daños que causan los rayos ultravioleta en la piel. Las manchas, arrugas , perdida de elasticidad, envejecimiento prematuro y cáncer son solo alguno de los daños que el lindo sol nos causa día a día si es que no lo prevenimos.
El primer consejo que les puedo dar es que usen bloqueador con factor UVA y UVB (fíjense siempre en que tenga los dos). Este consejo debe ser aplicado todos los días del año por lo menos una vez al día (si son flojas).
El instituto nacional del Cáncer de EEUU lo advierte: "El 90% de los cánceres a la piel, los más comunes en latinoamérica, se producen en personas que se exponen al sol con frecuencia". A partir de esta cifra puedo afirmar que los bronceadores son un arma mortal para la piel. En los envases de bronceadores debería salir "este producto puede producir cáncer" igual como en los cigarros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario